«De eso se trata, de coincidir con gente que te haga ver cosas que tú no ves. Que te enseñen a mirar con otros ojos» (Mario Benedetti)
BENEFICIOS DEL TRABAJO EN GRUPO
BENEFICIOS DEL TRABAJO EN GRUPO
- Aprendemos a desarrollar una mirada técnica, descriptiva y no juiciosa.
- Incrementan la confianza en unx mismx.
- Desarrollan el sentido de pertenencia, vinculación y de cuidado y autocuidado.
- Fomenta el sentido de mejora del entorno.
- Aprendemos a relacionarnos de una manera más nutritiva y estable.
- Supone un marco de apoyo y contención seguro y confiable.
- Amplía la perspectiva individual al favorecer la inclusión de perspectivas diferentes.
- La suma de los aportes supera el aporte individual.
- Desarrolla la interdependencia desde la autonomía y la autorreferencia.
- Permite reubicar los “dramas” y conflictos personales al sacarnos de la “especialidad” (“sólo me pasa a mí/a mí más/por qué yo…”)
- Mejora la escucha, la tolerancia a la frustración y a la incertidumbre.
- Ofrece un entorno de apoyo y aceptación de sentimientos y experiencias que quedan sin expresar en nuestro diario.
- Favorece el desarrollo de la responsabilidad propia con respecto a lo que unx piensa, siente y hace.
- Se aprende a construir en base a un propósito de mayor coherencia y cohesión que el particular.

Todo “material personal” mostrado en el grupo es potencialmente enriquecedor. Aprendemos a desarrollar una mirada técnica, descriptiva y no juiciosa.
Incrementan la confianza en unx mismx.
Desarrollan el sentido de pertenencia, vinculación y de cuidado y autocuidado.
Fomenta el sentido de mejora del entorno.
Supone un marco de apoyo y contención seguro y confiable.
Amplía la perspectiva individual al favorecer la inclusión de perspectivas diferentes.
La suma de los aportes supera el aporte individual.
Desarrolla la interdependencia desde la autonomía y la autorreferencia.
Permite reubicar los “dramas” y conflictos personales al sacarnos de la “especialidad” (“sólo me pasa a mí/a mí más/por qué yo…”)
Mejora la escucha, la tolerancia a la frustración y a la incertidumbre.
Ofrece un entorno de apoyo y aceptación de sentimientos y experiencias que quedan sin expresar en nuestro diario.
Favorece el desarrollo de la responsabilidad propia con respecto a lo que unx piensa, siente y hace.
Aprendemos a relacionarnos de una manera más nutritiva y estable.
Se aprende a construir en base a un propósito de mayor coherencia y cohesión que el particular.
«En los días en que miraba y nada entendía, me enseñó a cerrar los ojos y poder ver» (Juan)